Mientras una parte significativa de la clase política desarrolla sus campañas desde oficinas o a través de redes sociales, Óscar David Galán, candidato al Senado por el Nuevo Liberalismo y número 90 en la lista, ha optado por una estrategia distinta: recorrer el país de manera permanente para construir su propuesta legislativa desde el contacto directo con la ciudadanía. Esta apuesta se materializa en la denominada Ruta Galán 90, un ejercicio continuo de presencia territorial y participación ciudadana que busca recoger, de primera mano, las principales preocupaciones de las comunidades.
A través de encuentros presenciales en barrios, municipios y corregimientos, Galán ha venido estructurando una agenda legislativa basada en problemáticas recurrentes como la inseguridad, el microtráfico, la falta de oportunidades para los jóvenes, la descentralización y la protección de la niñez. Según el candidato, estas prioridades no surgen de diagnósticos elaborados desde los centros de poder, sino de escuchar directamente a las personas que viven las consecuencias del abandono estatal y de políticas públicas poco eficaces.
El recorrido de la Ruta Galán 90 no ha sido simbólico ni limitado a zonas de fácil acceso. Galán ha visitado departamentos como Caquetá, Antioquia —con especial énfasis en el Oriente antioqueño—, La Guajira, Sucre, Córdoba, Cundinamarca, Magdalena y gran parte del Atlántico. Estos desplazamientos implican largas distancias y condiciones complejas, especialmente en regiones marcadas por la inseguridad, la precariedad institucional y la falta de oportunidades. Lugares como Florencia, en Caquetá, y varios municipios del Oriente antioqueño adquieren un valor especial por el esfuerzo que representa llegar desde la región Caribe hasta territorios donde el Estado históricamente ha tenido una presencia limitada o tardía.
Este trabajo territorial ha permitido identificar patrones comunes en distintas regiones del país. Las comunidades reiteran preocupaciones relacionadas con el avance del microtráfico y su impacto en la seguridad, la ausencia de oportunidades para jóvenes, la centralización de las decisiones políticas y económicas, deficiencias en los servicios de salud y una niñez expuesta a contextos de riesgo. Para Galán, la repetición de estas problemáticas evidencia fallas estructurales que deben abordarse desde el Congreso con una mirada integral y responsable.
“El recorrido no es una gira, es un método de trabajo”, ha señalado el candidato, al explicar que la Ruta Galán 90 busca transformar las inquietudes ciudadanas en una agenda legislativa nacional. Este proceso, afirma, le ha permitido consolidar posiciones claras frente a debates clave como la seguridad y la descentralización. En materia de seguridad, Galán sostiene que no se resuelve con anuncios aislados, sino con una reestructuración de la estrategia estatal que combine inteligencia, fortalecimiento institucional, coordinación entre el Gobierno Nacional y las autoridades locales, y oportunidades reales para los jóvenes. En cuanto a la descentralización, insiste en que las decisiones fiscales y económicas no pueden seguir tomándose de espaldas a los territorios ni trasladando los ajustes a los departamentos.
La Ruta Galán 90 continuará hasta el final de la campaña. En un escenario político marcado por la distancia entre dirigentes y ciudadanía, Óscar David Galán se posiciona como un candidato que camina el país, escucha a las comunidades y propone desde la experiencia directa, consolidando un proyecto legislativo construido desde las realidades del territorio.
