El panorama electoral en el departamento del Atlántico de cara a las elecciones de Congreso y Presidencia de 2026 es motivo de seria preocupación, según la más reciente advertencia de la Misión de Observación Electoral (MOE). De acuerdo con su informe, el 60% de los municipios del departamento presenta algún nivel de riesgo que podría afectar el normal desarrollo de los comicios, con amenazas que van desde el fraude electoral y la participación atípica hasta la violencia ejercida por grupos armados y estructuras criminales.
La MOE explicó que los riesgos no son uniformes y varían según el territorio y el tipo de afectación. En el componente de violencia, el organismo identificó como municipios críticos a Barranquilla, Soledad y Repelón. En particular, Barranquilla fue catalogada con riesgo extremo debido a la injerencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y del ‘Clan del Golfo’, así como por los enfrentamientos entre bandas criminales como ‘Los Costeños’ y ‘Los Pepes’, disputas que impactan directamente la seguridad y el entorno electoral.
El informe detalla que Barranquilla es el único municipio del Atlántico con presencia del ELN, mientras que el ‘Clan del Golfo’ tiene influencia adicional en Polonuevo, Puerto Colombia, Repelón, Sabanalarga y Tubará, siendo señalado como el principal actor del narcotráfico en el departamento. A este panorama se suma un riesgo medio por la intensidad del conflicto protagonizado por actores no identificados en municipios como Barranquilla, Galapa, Juan de Acosta, Palmar de Varela y Soledad.
La MOE también puso en contexto la alerta al recordar hechos recientes de violencia política y social, entre ellos dos amenazas y un atentado contra líderes políticos, el asesinato de dos líderes sociales y la muerte de un líder comunal. En el caso de Soledad, el riesgo fue clasificado como extremo debido a la intensidad de los conflictos entre actores armados no identificados, mientras que Baranoa y Barranquilla aparecen con riesgo alto en este mismo indicador.
En materia de fraude electoral, el informe señala que los municipios de Piojó y Tubará presentan riesgo extremo. En riesgo alto se encuentran Juan de Acosta y Usiacurí, mientras que en nivel medio figuran Baranoa, Campo de la Cruz, Luruaco, Malambo, Manatí, Polonuevo, Puerto Colombia, Repelón y Santo Tomás. La MOE indicó que existen denuncias relacionadas con la entrega de dinero y materiales a cambio de votos, especialmente en Tubará.
Otro de los focos de preocupación es la participación electoral. De los 23 municipios del Atlántico, dos presentan riesgo extremo (Usiacurí y Tubará) y nueve riesgo alto para las elecciones legislativas de 2026. En el caso de Usiacurí, la MOE recordó que históricamente ha registrado participaciones superiores al 80%, como ocurrió en 2018 y 2022, una situación atribuida al control político ejercido por grupos locales en un municipio con cerca de 8.000 habitantes.
Asimismo, se identificaron variaciones atípicas en la participación electoral en Barranquilla, Campo de la Cruz, Repelón y Puerto Colombia, lo que podría estar relacionado con movilización irregular de votantes, desconfianza institucional o prácticas clientelistas. Malambo, por su parte, fue clasificado con riesgo medio debido a su vulnerabilidad tanto al fraude como a la violencia, en un contexto marcado por la presencia de crimen organizado urbano.
La MOE concluyó que los principales focos de riesgo se concentran en las subregiones costera, central y sur del Atlántico, especialmente en municipios limítrofes con Bolívar, y advirtió sobre la necesidad de reforzar las medidas de prevención, seguridad y observación electoral para garantizar comicios libres, transparentes y con plenas garantías democráticas en 2026.
