El presidente Gustavo Petro solicitó públicamente este viernes que el magistrado Álvaro Hernán Prada, actual presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), se aparte de su rol como árbitro electoral, al considerar que existen dudas sobre las garantías del proceso en la antesala de los comicios legislativos del próximo 8 de marzo y de las elecciones presidenciales previstas para el 31 de mayo.
El pronunciamiento del jefe de Estado se produjo a través de su cuenta en la red social X, donde cuestionó la imparcialidad del magistrado y advirtió sobre posibles afectaciones a la transparencia del proceso electoral. Según Petro, Prada estaría incurriendo en actuaciones que podrían comprometer la confianza de los distintos sectores políticos que participarán en las consultas y elecciones programadas para este año.
“Prada debería retirarse de ser árbitro electoral. Está posiblemente impulsando la precandidatura de Paloma, pero estamos ante unos softwares de cómputo manipulables. Esto quita garantías a quienes participan en esa consulta”, escribió el mandatario, en referencia a la precandidata del Centro Democrático, Paloma Valencia.
El presidente también afirmó que existen indicios de irregularidades en el manejo del proceso electoral y señaló que la participación activa del presidente del CNE en la organización y vigilancia de las elecciones podría generar desconfianza entre los actores políticos. En ese sentido, sostuvo que determinadas decisiones previas habrían incidido en la participación de algunos aspirantes en consultas internas.
“Fue Prada mismo el que ayudó a impedir que, por quien yo iba a votar, no pudiera participar en consultas. Por eso decidí no votar por ninguna consulta; Prada, el árbitro electoral sub judice, les ha metido la mano”, agregó el mandatario en su mensaje.
Las declaraciones de Petro se producen en un contexto de creciente tensión política, cuando faltan pocas semanas para las elecciones al Congreso y a escasos meses de los comicios presidenciales del 31 de mayo. El señalamiento directo contra el presidente del CNE abre un nuevo debate sobre la independencia de las autoridades electorales y el papel de los organismos de control en la garantía de procesos transparentes.
Hasta el momento, el magistrado Álvaro Hernán Prada no ha emitido una respuesta oficial frente a las acusaciones del jefe de Estado. Sin embargo, el pronunciamiento presidencial ya ha generado reacciones en distintos sectores políticos, que advierten sobre la necesidad de preservar la institucionalidad y evitar cuestionamientos que puedan afectar la confianza ciudadana en el sistema electoral.
El episodio marca un nuevo capítulo en la confrontación entre el Ejecutivo y sectores de la oposición, en un escenario preelectoral que se perfila cada vez más polarizado y en el que la transparencia y la legitimidad de las autoridades electorales se convierten en un tema central del debate público.
