El Partido Demócrata Colombiano denunció públicamente presuntas amenazas de muerte, hostigamientos y seguimientos contra su presidente y representante legal, Pedro Adán Torres Pérez, así como contra miembros de su familia.
La denuncia fue realizada mediante un comunicado difundido desde San Basilio de Palenque, en el que la colectividad aseguró que las intimidaciones estarían relacionadas con la actividad política y las posiciones asumidas por el partido dentro del escenario nacional.
Según el pronunciamiento, las amenazas incluyen mensajes con contenido violento e intimidatorio, situación que ha generado preocupación por la seguridad e integridad del dirigente político y de su entorno cercano. El movimiento rechazó “de manera categórica” cualquier intento de persecución o presión contra quienes participan en actividades políticas dentro del marco democrático.

El partido afirmó que este tipo de hechos representan una amenaza no solo para sus integrantes, sino también para el ejercicio libre de la política y la participación democrática en el país. Además, insistió en que las intimidaciones no pueden convertirse en mecanismos para silenciar posturas políticas o limitar el debate público.
Ante la gravedad de la denuncia, la colectividad hizo un llamado urgente al Gobierno nacional, a la Fiscalía General de la Nación y a la Unidad Nacional de Protección para que adopten medidas de protección y adelanten investigaciones que permitan esclarecer el origen de las amenazas.
En el comunicado, el partido solicitó que cualquier hecho que pueda poner en riesgo la vida o la integridad de Pedro Adán Torres Pérez sea investigado “hasta las últimas consecuencias”, con el fin de identificar y judicializar a los responsables.
Pese a la situación denunciada, el Partido Demócrata Colombiano aseguró que continuará desarrollando sus actividades políticas y reiteró que no cederá ante las intimidaciones.

“La organización no permitirá que las amenazas se conviertan en herramienta para silenciar las ideas y la democracia en Colombia”, señaló la colectividad en su declaración pública.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido un pronunciamiento oficial sobre las denuncias hechas por el partido político ni sobre posibles medidas de protección adoptadas para el dirigente y su familia.
La situación se suma a las crecientes alertas sobre seguridad y violencia política en Colombia en medio del proceso electoral de 2026, donde distintos sectores han expresado preocupación por amenazas contra líderes sociales, periodistas y dirigentes políticos en diferentes regiones del país.
