El candidato presidencial Abelardo De La Espriella presentó una propuesta económica centrada en el fortalecimiento del emprendimiento, la libertad de empresa, la apertura comercial y la transformación del turismo en uno de los principales motores del desarrollo nacional. La iniciativa busca impulsar el crecimiento productivo, atraer inversión y diversificar las fuentes de ingreso del país.
Durante una intervención pública, el aspirante del movimiento Defensores de la Patria sostuvo que Colombia enfrenta una decisión clave sobre su rumbo económico. Según afirmó, el país debe avanzar hacia un modelo basado en la productividad, la generación de riqueza y el fortalecimiento institucional, con una mayor participación del sector privado y un entorno favorable para la inversión.
Dentro de su estrategia internacional, De la Espriella planteó mantener a Estados Unidos como principal socio comercial, al tiempo que fortalecería las relaciones con Ecuador y ampliaría los vínculos económicos con mercados de Europa y Asia. A su juicio, estas alianzas permitirían incrementar las exportaciones, atraer capital extranjero y generar nuevas oportunidades para diversos sectores productivos.
Uno de los pilares más destacados de su propuesta es el turismo, actividad que considera una oportunidad histórica para transformar la economía colombiana. El candidato resaltó que la biodiversidad, la riqueza cultural, los paisajes naturales y la ubicación geográfica del país constituyen ventajas competitivas que podrían posicionar a Colombia como un destino de referencia a nivel internacional.
La iniciativa contempla el desarrollo de un modelo de turismo sostenible y responsable que genere empleo y oportunidades para las comunidades locales, especialmente en regiones rurales y costeras. Asimismo, busca fortalecer las políticas de conservación ambiental y protección de ecosistemas estratégicos.
De la Espriella también propuso evolucionar de un turismo basado en la cantidad de visitantes hacia uno enfocado en el valor agregado de las experiencias. Para lograrlo, plantea fortalecer las cadenas productivas asociadas al sector, incentivar la inversión regional, ampliar la permanencia de los viajeros y promover experiencias que integren naturaleza, gastronomía, patrimonio cultural e identidad local.
Con esta estrategia, el candidato busca convertir al turismo en una política de Estado capaz de impulsar el crecimiento económico, generar empleo y proyectar una nueva imagen de Colombia ante el mundo.
