El expresidente Álvaro Uribe Vélez volvió a agitar el debate político nacional tras publicar este martes un mensaje en su cuenta de X en el que lanzó fuertes señalamientos contra el senador y precandidato presidencial Iván Cepeda. En su pronunciamiento, Uribe responsabilizó al dirigente del Pacto Histórico de haber contribuido, desde su gestión política, a la impunidad de las antiguas Farc y al crecimiento exponencial de los cultivos ilícitos en Colombia, reavivando así uno de los enfrentamientos más prolongados y simbólicos de la política reciente del país.
En el mensaje, Uribe afirmó que “Cepeda, creador con Castro y Chávez de la impunidad total a la Farc, es altamente responsable de que Colombia haya pasado de 48 mil hectáreas de coca a 300 mil hectáreas”. Con esta declaración, el exmandatario hizo referencia al aumento de los cultivos de uso ilícito registrado en los últimos años, un fenómeno que ha sido objeto de debate entre distintos sectores políticos y expertos, quienes atribuyen sus causas a múltiples factores, entre ellos cambios en la política antidrogas, dinámicas del conflicto armado y economías ilegales en territorios históricamente marginados.
El exjefe de Estado fue más allá al señalar que Iván Cepeda sería “el candidato proclamado por 28 mil personas en armas”, una expresión con la que aludió a antiguos integrantes de grupos armados ilegales. Según Uribe, esta situación buscaría reproducir lo que denominó una “segunda versión del Pacto de la Picota”, en referencia a un acuerdo previo de desarme y reintegración de excombatientes, término que ha sido utilizado por sectores críticos para cuestionar los procesos de negociación con grupos armados.
Las declaraciones se producen en un contexto de alta tensión política, marcado por la cercanía de la consulta interpartidista en la que Cepeda aspira a participar como precandidato presidencial del Pacto Histórico. El proceso electoral ha estado rodeado de controversias jurídicas y políticas, especialmente por las decisiones del Consejo Nacional Electoral (CNE) sobre la habilitación de candidaturas, lo que ha incrementado la confrontación entre el uribismo y los sectores alternativos.
La publicación de Uribe generó reacciones inmediatas en redes sociales y en medios de comunicación nacionales, donde simpatizantes y detractores de ambos dirigentes replicaron y cuestionaron los señalamientos. Mientras sectores afines al expresidente respaldaron sus afirmaciones y las enmarcaron en una crítica a los acuerdos de paz y a la política de seguridad, voces cercanas al Pacto Histórico calificaron el mensaje como una estrategia de deslegitimación política en plena campaña.
Hasta el momento, Iván Cepeda no ha emitido un pronunciamiento oficial en respuesta a las acusaciones del exmandatario. No obstante, analistas políticos y expertos en conflicto armado han señalado que este tipo de declaraciones suelen tener un impacto significativo en la opinión pública, especialmente en periodos electorales, al reforzar narrativas polarizantes que apelan a temores históricos y a visiones contrapuestas sobre el rumbo del país.
El cruce de señalamientos entre Uribe y Cepeda no es nuevo y hace parte de una disputa política y judicial que se ha extendido por años. Sin embargo, su reaparición en el actual escenario electoral evidencia que la confrontación seguirá siendo un eje central del debate público, en un momento en el que Colombia discute no solo nombres y candidaturas, sino también modelos de seguridad, paz y gobernabilidad.
