Tras tres meses de receso legislativo, los congresistas de Colombia regresarán este lunes al Capitolio Nacional para reanudar las sesiones ordinarias y avanzar en los proyectos pendientes antes de que finalice el actual período legislativo el próximo 20 de julio. El retorno al trabajo parlamentario ocurre en medio de un ambiente político marcado por la campaña presidencial y por el escándalo de corrupción relacionado con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Los legisladores retomarán la discusión de iniciativas que quedaron congeladas desde diciembre del año pasado, cuando inició el receso de tres meses que coincidió con las festividades de fin de año y la campaña electoral para el nuevo Congreso. Muchos parlamentarios tendrán apenas unos meses para intentar salvar proyectos que se encuentran cerca de hundirse por falta de trámite legislativo.
Sin embargo, el primer tema que concentrará la atención del Congreso será el avance de las investigaciones por el presunto desvío de recursos de la UNGRD, un caso que ha involucrado a varios congresistas y altos funcionarios. Hace pocos días, la Corte Suprema de Justicia de Colombia ordenó la captura de los representantes a la Cámara Wadith Manzur, del Partido Conservador, y Karen Manrique, elegida por las circunscripciones especiales de paz (CITREP). Ambos legisladores son señalados de haber recibido presuntamente dinero proveniente del Ministerio de Hacienda y Crédito Público de Colombia a cambio de respaldar iniciativas del Gobierno en la Comisión de Crédito Público.
En el mismo proceso también fueron mencionados los congresistas Liliana Bitar, Juan Pablo Gallo y Julián Peinado, así como el exsenador Juan Diego Muñoz. No obstante, estas personas continuarán en libertad mientras avanzan las investigaciones judiciales.
Las curules de Manzur y Manrique permanecerán vacías durante las primeras sesiones del Congreso, luego de que ambos se entregaran a las autoridades para enfrentar el proceso judicial. En los próximos días se definirá si se aplicará la figura de la “silla vacía”, una medida que impide que los partidos reemplacen temporalmente a legisladores investigados por delitos contra la administración pública.
El antecedente más cercano es el del fallecido exsenador Mario Castaño, quien fue capturado en junio de 2022 en medio de un escándalo de corrupción relacionado con contratos públicos. En su caso, su curul tampoco fue ocupada durante el último tramo del período legislativo.
Además, el Congreso ya enfrenta la aplicación de esta figura con los expresidentes de las cámaras legislativas, Andrés Calle y Iván Name, quienes también fueron privados de la libertad por presuntamente haber recibido dinero de la UNGRD destinado originalmente a atender emergencias.
En medio de este panorama, el gobierno del presidente Gustavo Petro insiste en impulsar su agenda de reformas estructurales antes de que termine el actual período legislativo. Uno de los primeros temas que se discutirán será la apelación al hundimiento de la reforma a la salud, que fue archivada en la Comisión Séptima del Senado.
La apelación fue presentada antes del receso por el senador Fabián Díaz, quien no logró ser reelegido para el próximo período legislativo. Esta estrategia legislativa busca que la iniciativa pueda volver a ser discutida en otra comisión o en plenaria, una fórmula que ya fue utilizada para revivir el debate sobre la reforma laboral.
El debate sobre el sistema de salud se produce en medio de un contexto complejo, marcado por denuncias de retrasos en la entrega de medicamentos, dificultades financieras en varias EPS intervenidas por el Gobierno y casos que han generado fuerte impacto en la opinión pública.
Con este panorama, el regreso del Congreso se anticipa como uno de los más tensionados de los últimos años, con investigaciones judiciales en curso, reformas clave en discusión y un ambiente político marcado por la campaña electoral que definirá el rumbo del país en los próximos años.
