Un fuerte debate político se desató en Colombia luego de un discurso pronunciado por el candidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda, durante un acto público realizado en la Plaza Botero. En su intervención, el dirigente afirmó que “Medellín y Antioquia no regresarán al pasado”, una frase que también aparece como título de uno de los capítulos de su plan de gobierno.
El documento programático del candidato incluye una descripción sobre la identidad cultural y social del departamento de Antioquia, destacando características que, según el texto, han marcado históricamente a su población. Entre ellas menciona la fuerte identidad regional, la valoración del trabajo, el espíritu empresarial, la cohesión familiar y las arraigadas creencias religiosas que forman parte de la tradición antioqueña.
Sin embargo, el capítulo generó controversia al incluir referencias al pasado violento del departamento. En el documento se afirma que Antioquia se convirtió en “cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía y del terrorismo de Estado”, una afirmación que rápidamente provocó reacciones de distintos sectores políticos y autoridades regionales.
El texto también señala que en el departamento habría surgido lo que describe como “una alianza perversa entre sectores económicos, políticos y armados”, la cual, según el plan de gobierno, habría utilizado la represión, el miedo y la violencia para proteger intereses particulares y acumular riqueza, afectando a poblaciones rurales y urbanas.
Las declaraciones generaron una inmediata respuesta del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, quien defendió la imagen de la ciudad y del departamento frente a lo que consideró una estigmatización.
A través de su cuenta en la red social X, el mandatario expresó que Antioquia se ha caracterizado por su desarrollo, su capacidad de progreso y su espíritu emprendedor. En su mensaje también afirmó que el departamento ha sido históricamente “un muro de contención del comunismo en Colombia”.
Gutiérrez agregó que reducir la historia de la región a conceptos como “narcoeconomía” desconoce el esfuerzo de millones de ciudadanos que han trabajado por el progreso del departamento y que, además, han sido víctimas directas del narcotráfico y de la violencia.
La controversia también provocó la reacción del Centro Democrático, que emitió un pronunciamiento rechazando lo que calificó como una narrativa de estigmatización contra Antioquia. En el comunicado, la colectividad señaló que el departamento es un territorio caracterizado por el trabajo, la resiliencia y la defensa de la libertad.
Según el partido, los señalamientos incluidos en el plan de gobierno del candidato del Pacto Histórico representan un ataque contra la identidad regional y contra la historia de una población que ha enfrentado durante décadas los efectos del narcotráfico y del conflicto armado.
El episodio se suma al clima de confrontación política que marca el inicio de la contienda electoral en Colombia, donde los discursos y propuestas de los candidatos están siendo analizados con especial atención por líderes regionales, partidos políticos y ciudadanos.
Mientras continúa la discusión, las declaraciones de Cepeda y las respuestas de sus críticos han puesto nuevamente sobre la mesa el debate sobre el pasado violento del país, la memoria histórica y la manera en que estos temas son abordados dentro de los programas de gobierno y la campaña presidencial.
