La izquierda define contrarreloj el futuro de su consulta presidencial tras la exclusión de Iván Cepeda

Las próximas horas se perfilan como decisivas para el rumbo político de la izquierda colombiana, que enfrenta una de sus coyunturas más complejas en el actual calendario electoral. Los aspirantes presidenciales que buscan un lugar en el tarjetón deben resolver si mantienen en pie una consulta interpartidista debilitada por la exclusión de Iván Cepeda, considerado por amplios sectores como la principal carta del progresismo, y por la sensación de falta de representación que manifiesta el grueso del petrismo tradicional.

La decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de dejar por fuera a Cepeda reconfiguró el tablero político y abrió un debate interno sobre la viabilidad de una consulta en la que buena parte de la base electoral de la izquierda no se siente reflejada. En este contexto, la continuidad del proceso depende en gran medida de la capacidad de los precandidatos restantes para sostener la coalición y evitar una fractura que podría debilitar al sector frente a otras fuerzas políticas.

En ese escenario, el papel de Roy Barreras resulta clave. El exsenador ha insistido en la necesidad de mantener la consulta como un mecanismo para no ceder terreno a la derecha y para preservar un espacio de competencia electoral. Sin embargo, su reto inmediato es lograr convencer a Camilo Romero de permanecer en el proceso, en medio de tensiones internas y cuestionamientos cruzados que han erosionado la cohesión del bloque.

Por ahora, Daniel Quintero ya despejó una de las principales incógnitas al confirmar que se mantendrá en la consulta, cuya votación está prevista para el próximo 8 de marzo. Su decisión fue interpretada como un respaldo a la continuidad del mecanismo y como un intento de sostener una alternativa electoral, aun sin la participación de Iván Cepeda. A este movimiento se sumó, en la noche del jueves, la inscripción de una serie de nombres que buscan darle piso jurídico a la coalición y evitar que la consulta quede en el limbo legal.

No obstante, las señales de fragilidad persisten. En la mañana de este viernes se conoció que Juan Fernando Cristo decidió retirarse de la coalición, un paso que alimenta la percepción de desbandada y profundiza las dudas sobre la solidez del proyecto. Su salida se suma a las críticas de sectores que consideran que la consulta perdió sentido político tras la exclusión de Cepeda y que plantean la necesidad de explorar otros caminos, como respaldar directamente su candidatura a la primera vuelta.

La división interna deja al descubierto una disputa de fondo sobre la estrategia electoral de la izquierda: mantener una consulta disminuida pero vigente, o replantear alianzas y respaldos en torno a una figura que, aunque excluida del mecanismo, conserva respaldo simbólico y político. Mientras tanto, el petrismo tradicional observa con recelo un proceso en el que no ve una representación clara de sus banderas ni de su liderazgo histórico.

Con el calendario avanzando y las definiciones cada vez más cerca, la izquierda enfrenta una encrucijada que podría marcar su desempeño en las urnas. Las decisiones que se tomen en las próximas horas no solo determinarán el futuro de la consulta del 8 de marzo, sino también el grado de unidad —o fragmentación— con el que el sector llegará a la disputa presidencial.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *