Laureano Acuña Díaz, candidato a la Cámara de Representantes por el Partido de La U con el número 101, se presenta como un político con amplia experiencia, cercanía con las comunidades y una marcada agenda social enfocada en los sectores más vulnerables del Atlántico. Las razones que lo llevaron a abandonar el Partido Conservador y sumarse a La U, decisión motivada, según afirmó, por la falta de compromiso de su antiguo partido con iniciativas de alto contenido social que buscaban beneficiar a la población de menores recursos.
Acuña aseguró que durante su paso por el Congreso impulsó propuestas orientadas a mejorar las condiciones de vida de la gente del común, pero encontró una fuerte oposición del Partido Conservador, así como del Centro Democrático y Cambio Radical. Para el candidato, estas colectividades no entendieron el momento histórico del país ni la necesidad de respaldar reformas sociales. En ese sentido, afirmó que no podía continuar militando en un partido que, desde su perspectiva, negaba derechos laborales y legislaba en contra de los mismos sectores populares a los que luego pedía apoyo electoral.
El aspirante también criticó duramente la postura de varios líderes conservadores frente a la Reforma a la Salud, iniciativa que consideró fundamental para corregir un sistema que, a su juicio, se encuentra desgastado y prioriza el negocio sobre el bienestar de los pacientes. Señaló que la negativa a esta reforma afecta directamente a las comunidades más pobres, especialmente a aquellas que deben esperar meses para acceder a atención especializada, tanto en Barranquilla como en municipios del sur del Atlántico. Para Acuña, Colombia necesita una reforma profunda que garantice un servicio de salud oportuno y de calidad, centrado en las personas.
Sobre su llegada al Partido de La U, destacó que se trata de una colectividad de centro que defiende la propiedad privada y la inversión, pero que al mismo tiempo respalda sin egoísmo las grandes apuestas sociales dirigidas a reducir la desigualdad. Enfatizó que su único jefe político es el ciudadano y que su compromiso es representar sus necesidades y llevar sus peticiones al Congreso.
Acuña recordó además su trayectoria de trabajo social y político en los municipios del sur del Atlántico, donde aseguró haber dejado obras concretas. Mencionó proyectos de pavimentación, parques, ciudadelas para la infancia, mallas viales, escenarios deportivos, sedes educativas, estadios de fútbol y espacios ecológicos en municipios como Manatí, Repelón, Luruaco y Ponedera. Según afirmó, estas gestiones reflejan su convicción de que el Estado debe estar al servicio de los más pobres y que la política debe entenderse como un acto de servicio.
Finalmente, el candidato denunció las dificultades que enfrentan las campañas políticas en municipios como Soledad, donde aseguró que no existen garantías plenas y que algunas expresiones de publicidad política han sido objeto de vandalismo. Cuestionó un posible conflicto de intereses relacionado con la participación política de familiares de la alcaldesa, afirmando que estas situaciones afectan la transparencia del proceso electoral.












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