El candidato presidencial Abelardo De la Espriella anunció que, de llegar a la Presidencia de Colombia, una de sus primeras acciones será iniciar un proceso de renegociación de la deuda externa con el objetivo de aliviar la presión sobre las finanzas públicas y recuperar la capacidad de inversión del Estado.
Durante una entrevista concedida a Blu Radio, el aspirante aseguró que la refinanciación de la deuda será una prioridad inmediata de su eventual gobierno. Según explicó, gran parte de los recursos nacionales se destinan actualmente al pago de obligaciones financieras y al funcionamiento del aparato estatal, una situación que considera insostenible a largo plazo.
De la Espriella indicó que el encargado de liderar las conversaciones con organismos y acreedores internacionales sería José Manuel Restrepo, a quien presentó como su futuro vicepresidente. El candidato afirmó que ya se han adelantado contactos preliminares para explorar alternativas que permitan modificar las condiciones de pago de la deuda y mejorar el margen fiscal del país.
Además de esta propuesta, el aspirante planteó una estrategia económica basada en la reducción de la carga tributaria. Entre las medidas mencionadas destacó la disminución gradual del impuesto conocido como 4 por mil y de los gravámenes aplicados a los combustibles, con el propósito de estimular la inversión, fortalecer el consumo y generar mayor dinamismo empresarial.
Otro de los ejes de su propuesta económica es el impulso a la explotación de hidrocarburos mediante la técnica del fracking. De la Espriella defendió esta práctica al considerar que representa una oportunidad para incrementar la producción energética y fortalecer los ingresos nacionales. No obstante, aseguró que su implementación se realizaría bajo criterios de sostenibilidad y con controles que minimicen los impactos ambientales.
Las declaraciones del candidato se producen en la recta final de la campaña presidencial, a pocos días de la segunda vuelta electoral en la que se enfrentará a Iván Cepeda. La propuesta económica se suma a los temas centrales del debate sobre el futuro fiscal y energético del país.
